martes, 8 de enero de 2013

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lunes, 10 de diciembre de 2012

"PAJEÁNDOME EN EL OMNIBUS - Relato"

Tengo 25 años y quiero contarles algo que me sucedió hace mas o menos dos semanas.


Eran las 6 de la mañana, tomé el omnibus para ir a mi trabajo que se encuentra a 40 minutos aproximadamente de donde vivo, había pocas personas yo tenía un poco de sueño así que quise aprovechar para dormir un poco, busqué casi los últimos asientos y me dispuse a descansar. Cerré mis ojos y se me vinieron a la mente escenas eróticas de una película que dos días antes había visto y mi verga comenzó a ponerse muy dura, tan dura que hasta me lastimaba el pantalón.
Aprovechando que no había nadie cerca me metí la mano y acomodé mi tronco que estaba duro para que estuviera mas cómodo. Al tomarlo con mi mano noté que estaba todo lubricado y eso me excitó así que decidí acariciarlo sin parar,
me sobaba todo el bulto hasta los huevos, de pronto el omnibus se detuvo y subieron más personas así que tuve que sacar mi mano del pantalón y hacerme el dormido, sin abrir los ojos sentí que alguien se sentaba a mi lado.

Esperé unos segundos y abrí los ojos para mirar quien era que me venía a interrumpir... Tenía aproximadamente mi edad aunque más bajo de estatura, al parecer acababa de llegar de vacaciones ya que estaba bastante bronceado, no le di importancia y tuve que hacer lo posible por tratar de dormir para no pensar en aquella buena pajeada que no me pude hacer.

Mi verga seguía dura y no podía seguir así... Entonces se me ocurrió meter la mano por el bolsillo del pantalón para seguir tocándome,
pero por más que lo intentaba no podía, así que decidí cubrirme con mi maletín de forma que me pudiera meter la mano y no se viera lo que estaba haciendo. Saqué mi verga por completo y continué con ese "sagrado ritual", de pronto el omnibus frenó del tal forma que el maletín me cayó y mi verga quedó al descubierto. Mi compañero de asiento me miró sorprendido y yo no supe que hacer. Tomé rapidamente el maletín y volí a ponerlo en su lugar; en eso me dijo:- “ vi que te estabas masturbando no te pongas mal, no tenés porque sentir verguenza, somos hombres y los hombres a veces tenemos muchas necesidades”. Yo me sorprendí de aquellas palabras y le dije que tenía razón.
 

Ya con más confianza entonces, le pregunté "si no tenésproblema para que yo continuara haciéndolo total ya me había visto y además no había nadie más en la parte de atrás de aquel omnibus?". Me dijo que el también iba a hacer lo mismo y se bajó el cierre del pantalón, sacó una verga que también estaba completamente grande y dura:- "si que la tienes grande".

Yo le respondí:- "pues la tuya no se queda atrás" y comenzamos a reírnos, pero en ningún momento dejamos aquel sube y baja de nuestras manos, en eso él tomó mi verga y la comenzó a masturbar, era una sensación demasiado excitante, yo hice lo mismo, tomé su trozo duro de carne y comencé a pajearlo como si se tratase del mío ya que como hombres conocemos perfectamente de qué forma debemos tocar nuestros miembros porque conocemos los puntos más sensibles y nadie puede hacértelo mejor que otro hombre ya que al tener lo mismo también conoce cada uno de esos rincones.

El placer seguía aumentando y a su vez debíamos actuar como si nada pasara ya alguien podría vernos y esp para mí era la parte mas excitante, de pronto sus gemidos aumentaron y gran cantidad de leche espesa y caliente comenzó a derramarse de su enorme verga, el seguía masturbándome mientras yo tocaba mis huevos que estaban a punto de explotar, en eso un gran chorro de semen casi hirviendo salió a presión llegando hasta el respaldo de mi asiento, otro chorro cayó sobre su mano dejándola toda pegajosa, toda la parte trasera de aquel omnibus tenía olor a semen, nos limpiamos y sonreímos, el omnibus se detuvo, habíamos llegado a nuestro destino. Bajamos haciendo algunas bromas como si fuésemos grandes amigos de mucho tiempo.

Fuimos a un baño a orinar y seguimos haciendo algunas bromas de que si nos hubiese visto el chofer o algún otro pasajero, etc.

Nos lavarnos las manos, nos dimos un abrazo y nos despedimos. Comencé a caminar hacia mi trabajo y el corrió para alcanzarme diciendo:- “Por cierto me llamo Martín y este es mi numero…”

Enviado por JC

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domingo, 25 de noviembre de 2012

"TERMINAMOS LA DESPEDIDA EN UN HOTEL - Relato"

Hace muchos años que frecuento un Instituto donde enseñan inglés, y hasta hoy no me sucedió nada interesante relacionado con ese Instituto o con su personal. En tanto tiempo, los profesores, alumnos y en especial el personal de la biblioteca que es el que más frecuenté últimamente, ha cambiado.

En la biblioteca de ese Instituto cercana a la Intendencia Municipal de Montevideo hay una gran colección de literatura inglesa y sobre todo de la historia de ese país, libros que consulto periódicamente para enriquecer mis conocimientos de períodos de la historia como la Revolución Industrial, La tiranía de Cromwell, Las épocas Isabelina y Victoriana...

Después de haber hecho esta introducción de los motivos que me llevan a frecuentar ese lugar, debo decirles que una empleada de la biblioteca decidió irse a vivir al exterior, razón por la que sus compañeros de trabajo decidieron hacerle una despedida y me invitaron. Después que cerraron ese miércoles, salimos de allí tomamos la calle 18 de Julio y nos dirigimos a un boliche de la Calle Bacacay.

Los primeros en llegar fuimos dos empleados de la biblioteca y yo. Nos sentamos en una mesa en un rincón y pedimos una cerveza, para hacer tiempo hasta que llegasen los demás. A medida que fueron llegando nos cambiamos de mesa para una más amplia en la cual hubiese lugar para los once o doce invitados que aseguraron su participación en la despedida. Fueron llegando la homenajeada, algunas compañeras, dos ex-empleadas muy amigas mías, pero que hacía mucho tiempo que no veía aunque siempre mantenemos contacto telefónico y un estudiante que yo no conocía llamado Gastón.
Como toda reunión de compañeros de trabajo, se pusieron a hablar de gente que yo no cocía y de otra que sí conocía pero que les había perdido en rastro.

Yo quedé ubicado en un extremo de la mesa entre los dos empleados de la biblioteca, uno estaba sentado en la cabecera de la mesa y el otro a mi derecha. Gastón se ubicó o lo ubicaron en el centro de la mesa, o sea que estaba pasando el chico que estaba al lado mío. Llevaba traje y corbata, no sé su edad porque cuando nos pusimos a conversar no me la quiso decir, pero creo que andará por los 35 o 38 años, su corbata llamó la atención de varios de los que estábamos allí, y él nos confesó que la había traído de Londres cuando fue a correr una carrera pedestre allí. Tenía pintado el Big-Ben sobre una superficie de seda muy clara, que con la poca iluminación del local no se distinguía muy bien que color era.

Entre la conversación comentaron sobre sus avances en el conocimiento de la lengua de Shakespeare y le dijeron que yo era un "experto" en resolver crucigramas de la Revista New York, cosa que le asombró mucho y como yo andaba con mi portafolios le mostré un par de esos crucigramas a medio resolver.

Se puso a conversar conmigo sobre los crucigramas y sobre mis actividades, por atrás del chico que estaba al lado mío, hasta que este se levantó para ir al baño. Gatón siguió hablando y contándome de su estudios, pero no recuerdo si me dijo donde trabajaba, solamente recuerdo que dijo que iba a unos grupos de charlas de psicólogos y me invitó a ir. Cuando volvió el chico que había ido al baño, vio que nuestra charla seguía tan animada que le propuso cambiar de lugar con él.

Gastón tenía su pierna izquierda al lado de la mía, ignoro si lo hizo a propósito o fue porque las sillas estaban muy juntas, pero su pierna empezó a frotar la mía, y comentando su deslumbramiento por la homenajeada querría disimular lo que estaba haciendo??!! O la cerveza que en grandes cantidades estaba consumiendo, lo desinhibieron de semejante manera, eso no lo sé.

De vez en cuando me pasaba un brazo por los hombros no como gesto de homosexualidad sino como queriendo aprobar alguno de sus dichos. Finalmente llegaron una profesora suya y uno de los guardias de seguridad del Instituto que como no había más lugar en la mesa quedó sentado al costado de la cabecera de la mesa, entre el bibliotecario que estaba en la cabecera y yo.

Gastón seguía presionando su pierna contra la mía, pidiendo más cerveza y llenando los vasos que a esas alturas éramos tres y el guardia cuatro porque los demás había optado por la sangría y las Colas. En ese tiempo fue como dos veces al baño a descargar la gran cantidad de cerveza que había ingerido, en el último de sus viajes me preguntó si yo no iba, le respondí que no, que yo estaba acostumbrado a no ir al baño en todo el día porque estaba fuera de casa la mayor parte de la jornada.

Al llegar la medianoche, empezaron a reunir el dinero para pagar las consumiciones, nos despedimos y cada uno comenzó a irse. Yo quería irme con alguno de ellos, para no tener que irme solo todas esa cuadras hasta mi casa, pero cuando miré para ver quien quedaba en el boliche solo quedaba Gastón que seguía sentado en la mesa bebiendo cerveza, parecía un barril sin fondo!!!

Me acerqué para despedirme, intercambiamos E-mail y le di mi número telefónico, porque como demostró tanto interés en los crucigramas en inglés le dije que le enseñaría a resolverlos. No me contestó nada sobre acompañarme unas cuadras y que él tomara el ómnibus para el Buceo en el recorrido que haríamos. Como no decidió nada le di la mano como despedida, me dio la suya y acercando la cara me dio un beso y me fui.

El quedó sentado, aparentemente concentrado en sus pensamientos y con el vaso de cerveza en una mano.

Salí de local, seguí por la calle Bacacay que a esa hora (media hora después de medianoche de ese miércoles 17 de diciembre estaba increíblemente llena de gente, doblé hacia la Calle Sarandí dirigiéndome hacia la Plaza Independencia, cuando una voz familiar me dijo:

-Te acompaño.
Miré y ante mi sorpresa era Gastónl!!!

Seguimos caminando por la Calle Sarandí. Yo iba bastante mareado por la gran cantidad de cerveza que tenía depositada en mi interior, dado que yo casi no consumo esa bebida mi organismo además de mareado estaba un poco mal del estómago pero no se lo hice notar y seguimos hacia 18 de Julio. Atravesamos la Plaza Independencia conversando sobre la reunión y sobre sus planes para encontrarnos a tomar algo después de las vacaciones de verano.

Al llegar a la esquina en que yo debía doblar para dirigirme a mi casa le sugerí que se tomase un taxi en esa esquina ya que eran la 1 a.m. y los ómnibus estaban ya muy escasos. Nuevamente nos despedimos y al extenderle la mano, otra vez me besó pero esta vez creo que lo hizo a propósito sus labios fríos y empalagosos por la acidez de la cerveza no besaron mi mejilla se posaron fuertemente sobre los míos haciéndome percibir a través de los míos ese acre sabor. Quedé muy avergonzado por lo que que iban a pensar de nosotros los taximetristas que se encontraban allí en su parada y los pocos peatones que pasaban por ese lugar!!!

Al separarlo muy tímidamente me dijo:

-Quiero estar... un rato más contigo... Podemos ir a tu casa?

No supe que contestar, pensé un momento, a mi casa no podía llevarlo, se me iluminó la mente y le dije:

-Mejor vayamos al hotel de la calle Canelones.

Estábamos a unas cuatro o cinco cuadras de allí. Él aceptó y hacia allá nos dirigimos casi en silencio.

Una vez en la habitación se acentuaron mis deseos de descargar la enorme cantidad de cerveza que llenaba mi vejiga, por lo tanto le dije que me esperase en la habitación mientras yo iba al baño. Después de saciar mi enorme necesidad de orinar, me lavé bien el "instrumento", preparándolo para lo que pensaba iba a suceder...

Al regresar a la habitación con algunas prendas de ropa en la mano, me encontré con Gastón que ya se había sacado el saco y la corbata y sin decirme nada se metió en el baño supongo que a hacer lo mismo que yo había hecho unos instantes antes. Volvió al rato, solamente cubierto con un bóxer ya que el pantalón y la camisa los traía en su mano.

Me sorprendió enormemente verlo así! Su pecho era tremendamente peludo, unos pelos negros que parecían bucles de tan largos y ensortijados que eran, abrazaban sus tetillas bastante pronunciadas y esos vellos bajaban en línea recta por el medio de su pecho hasta el ombligo, que ni se veía tapado por esa mata azabache, la cual terminaba en abanico sobre su vientre para perderse dentro del bóxer.

Dejó la ropa sobre un sillón y al darse vuelta vi dos maravillosas montañas de carne muy pronunciada que estaban cubiertas por la tela blanca de algodón de su bóxer.

Como engaña la ropa!!! Ese maravilloso cuerpo estaba oculto bajo su traje y yo sin siquiera notarlo!!!

Se acercó a mí y nos empezamos a besar con unos desesperados y profundos besos introduciendo nuestras lenguas lo más profundo en la boca del otro. Por primera vez mis manos se posaron en esas redondas nalgas y pude sentir la consistencia firme de estas.

Ya que él estaba acostado sobre mi, pude sentir como nuestras vergas iban creciendo dentro de nuestra ropa interior, mis manos siguieron apretando su cuerpo contra el mío, mientras sus manos me agarraban de los hombros y nuestras lenguas seguían intercambiando saliva de una boca a la otra.

Cuando sentí que mi verga se salía por el borde superior de mi slip, comencé a bajarle el suyo y giré de tal manera que quedamos de costado, él con su culo al aire pero su bóxer aun ocultaba algo que yo quería ver y descubrir entre esa selva negra y enrulada.

Pude contemplar una gran maraña de ensortijados vellos negros que ocultaban la parte de su verga que se conectaba con su cuerpo pero dada la rigidez que esta tenía pude verla en su máximo esplendor, no era más larga que la mía pero al ser más gruesa disimulaba muy bien ese centímetro que le faltaba para tener la misma longitud que la mía.

Gaston se movió tan rápido, motivo por el que no pude seguir disfrutando de esa visión maravillosa de esa verga tiesa y palpitante, pero me agradó mucho sentir su lengua en mi glande aunque me había cortado el disfrute visual y lo había cambiado por ese placer inmenso que me estaba dando en mi agujero uretral. Se puso arriba mío y comenzó a lamerme la pija en todo su contorno para luego ir tragándosela poco a poco hasta que desapareció totalmente dentro de su boca, cosa que me extrañó.

Tan fácilmente la fue tragando mientras yo miraba como latía su pija cerca de mi cara y desde abajo de él pude volver a apreciar esas dos nalgas tan redonditas y paradas que daban ganas de morderlas. Las apreté con mis dedos mientras él seguía afanosamente chupando y apretando con sus dedos la base de mi herramienta de una forma tan exquisitamente sensual que creí que acabaría de un momento a otro.

Su ano estaba oculto de pelos, igualmente negros como los de su aparato, pero hurgué entre ellos y sentí su estremecimiento y gemidos al sentir la presencia de mis dedos por allí. De su verga salía un delicioso aroma a líquido pre-seminal por lo que no tardó mucho tiempo en desaparecer dentro de mi boca.

Hicimos un 69 terriblemente violento y agitado hasta que mis dedos se perdieron en ese agujero ocultado por los vellos y mi verga no aguantó más y explotó en unos grandes disparos de leche que fueron a parar a su garganta y por allí descendieron hasta su estómago con gemidos ahogados suyos y mis gemidos y agitación fueron impedidos de emitirse porque mi boca estaba llena con su gorda y hermosa verga.

Una vez que nos calmamos y mi verga fue recobrando su estado de reposo siempre dentro de su boca, porque no la dejó salir hasta que su agitación hubo cesado, noté que la suya seguía dura al costado de mi boca porque la tuve que sacar para tomar aire y tragar saliva.

Con muy poca voz y agitado me dijo:

-Que bien que me hiciste sentir......!!!

-Sí, pero no lo disfrutaste totalmente... tu verga sigue dura y no acabaste.....

-Metémela!!!! No aguanto más!! Me duele la pija, quierooo acabaaaaaar....

Mi verga estaba totalmente mustia, lo pajeé un poco, se la lamí pero nada su verga latía y expulsaba líquido pre-seminal, pero ni rastro de semen o de una pronta eyaculación.

Vencido me acosté a su lado, al instante estaba él lamiendo mis bolas de una manera desesperada, metió su lengua donde estas se unen a la base de la pija y estuvo un buen rato lamiendo ese lugar mientras sus dedos apretaban entre mi culo y la raíz de mi verga hasta que mi querida pija empezó a reaccionar por tantos estímulos que recibía de mi nuevo amigo.

Cuando logró su objetivo, se puso boca abajo apoyando la cabeza en una almohada y levantó el culo lo más que pudo.

-Ahoraaa..! Metémela por favor!!!

No me hice rogar, no tenía nada de cremas, porque fue tan inesperado lo que fuimos a hacer a ese hotel, que ni llevé esos elementos que ayudan en estas cosas del amor y del sexo. Como hace mil años y todavía se usa, escupí una generosa cantidad de saliva en mi mano y la acerqué a ese culito apretado y peludo.

Rapidamente me puse un condón y la fui introduciendo con la ayuda de mis dedos y luego con mi lengua le apliqué otra generosa cantidad del viscoso elemento hasta que su esfínter fue cediendo y se aflojó lo suficiente como para que apoyase allí mi arma de dolor y de placer. Me puse de rodillas tras suyo y apoyé el glande en el lugar del cual salían grandes cantidades de saliva hacia afuera, presioné y ante un grito de dolor placentero por parte de el fue metiendo todo cuan largo era.

Estuve unos minutos metiendo y sacando hasta que no hubo más resistencia, tomé su pija con mis manos y la encontré totalmente empapada y pegajosa por sus jugos naturales que con sus jadeos y gemidos se habían acelerado y salieron a su exterior de una manera impresionante. Pude sentir entre mis manos como latía su pija al mismo tiempo que sus gemidos aumentaban y su culo apretaba con contracciones del esfínter mi pija que estaba totalmente metida en su hermoso culo. Intenté sacarla y lo logré, pero al instante él empujó hacia atrás hasta que mi verga nuevamente desapareció allí dentro.

-AHhhhhhhhhhhhhhhhh!!! UUUUUUUuuuuuuyyyyyyyyyyyyyyy!!!
Fue un agitado sonido que oí antes de que mis manos quedasen totalmente empapadas por su semen, mi verga como buena que es al sentir las contracciones suyas por la acabada hizo lo propio, vomitando el contenido que todavía guardaba. El se desplomó, aflojando las piernas y quedando su cabeza dentro de la almohada, y con su caída me llevó a mí hacia abajo quedando sobre él y con mi verga bien enterrada en su culo.

Quedamos un rato así, sin movernos disfrutando de los últimos minutos en que mi verga tenía vida y la suya se iba calmando entre mis manos y bajo su cuerpo. Una vez que pasó todo, salí de arriba suyo y fui al baño, e apareció inmediatamente y juntos nos lavamos.

Mientras nos vestíamos me dio un interminable beso en la boca, salimos y pagamos al encargado.

Al otro día fui al Instituto a despedirme de todos mis amigos, los cuales me preguntaron por Gaston. Les respondí que yo me había ido y que él se había quedado, tal vez tomando más cervezas...

En realidad fue una mentira a medias, porque no les dije que me había alcanzado en la calle e hizo todas esas cuadras conmigo y todo lo que sucedió luego en ese hotel.

El quedó en llamarme o mandarme un E-mail, cosa que hasta ahora no ha sucedido. Ignoro si fue por el efecto de las cervezas que sé desinhibió tanto, ya que realmente no creo que él sea así. O a lo mejor su silencio se deba a que no se anima y necesita del alcohol para darse valor.

Si lo vuelvo a ver y tenemos otro encuentro, espero que sea gratificante como el primero y pueda contarlo.

ENVIADO POR ROBERTO.UY

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miércoles, 7 de noviembre de 2012

"LA PRIMERA VEZ CON MI SOBRINO - Relato"


Hace unos meses que mi sobrino de 19 años vive conmigo y mi señora, se vino de su ciudad para entrar a la Universidad en Montevideo. Si bien nunca hablamos del tema, algunas veces lo he encontrado con sus ojos en mi bragueta, la verdad no se si lo hacía concientemente o a mi me parecía que mi bulto le atraía. El es un joven muy atractivo y con un hermoso cuerpo, que realmente me atrae mucho.
Hace un mes aproximadamente, me desperté a media noche totalmente empalmado, empecé a pajearme muy lentamente, para que mi mujer no se despertara. Cuando estaba a punto de acabar, vino a mi cabeza el recuerdo de mi sobrino. Esa noche antes de cenar, él miraba tv cuando yo salí de bañarme envuelto en una toalla e inmediatamente su mirada se clavó en mi bulto.
 
Así fue que en mi calentura y sin pensarlo me levanté despacio para no despertar a mi mujer y decidí visitar el dormitorio de mi sobrino. Entré en su habitación, él estaba durmiendo totalmente en pelotas, su polla flacida estaba cubierta por su prepucio. Me acerqué lentamente para no asustarlo y le toqué el hombro, se despertó y me miró sorprendido.

:- ¿Que pasa Tío?

:- Nada, nada no te asustes, es que no podía dormir de lo caliente que me has puesto esta noche.

:- ¿Y la Tía?

:- Esta durmiendo no te preocupes.  
El me miró, viendo que estaba totalmente desnudo sonrió y se despejó enseguida.

:- Tío la tienes como un mastil.

:- Por eso, no podia más.

Al verme de esa manera se fué empalmando lentamente, me acerqué y le rocé los pezones con un dedo, le gustó que lo tacara, gimió entornando los ojos y se dejó hacer, parecía que esperaba esto desde hacía mucho. Yo chupé mi dedo y cuando lo tuve mojado le volví a tocar los pezones, su mano derecha inmediatamente agarró su pija y empezó a pajearse y a descapullarse asomando su capullo oscuro y delicioso, yo con la otra mano empecé a pajearme mas fuerte.

:- Dejame sitio en la cama.

Me acosté a su lado busqué su polla con mi mano, el agarró la mia y empezamos una masturbación mutua, cada vez jadeabamos más y más y empezamos a transpirar, juntando nuestros cuerpos restregándonos uno al otro.

:- Tío por favor para, que si nos encuentra la Tía nos mata.

:- No te preocupes y disfruta.

:- Pensar que nos puede sorprender no me deja relajar.

:- Entonces... me voy? Si vas a estar más tranquilo...

:- No, no, pone la tranca de la puerta... Quiero que te quedes, hace mucho que imaginaba tener esa pija, notaba que era grande, pero la tienes enorme...

:- Pues chupala a fondo, lo necesito.

Se amarró a mi pija y empezó una mamada fantastica, se llenaba la boca de saliva y dejaba que mi verga le penetrara hasta dentro, empecé a gemir como un poseso mientras le tocaba su polla y sus huevos peludos.

Muy rapidamente sentí que iba a acabar, me estremecí y dejé que mi polla le chorrearra la boca de leche, el no dejó de chupar pero era tanta mi leche que le salía por la comisura de sus labios. Yo me di la vuelta y me prendí de su pija, mi lengua jugaba con sus pelos.

Se la levanté y le lamía los huevos, me la metía hasta el fondo en la boca, mientras el gemía, noté que se iba a venir, le lamí la entrepierna y busqué los pelos de su hermoso culo peludito, de pronto soltó una gran cantidad de semen
espeso y blancuzco que me mojo hasta la nuca.

Nos quedamos tumbados en al cama exaustos, poco a poco fuimos recuperándonos y volvimos a buscarnos los sitios erógenos uno al otro, su punto debil era la raja trasera y el mío mis pezones erectos.

Nos dimos gusto uno al otro, hasta que volvimos a estar empalmados de nuevo, el hizo que le tocara su culo y yo que me lamiera los pezones a fondo babeandolos, mientras yo buscaba dilatar su culo él se mastubaba con la otra mano, sin dejar de lamer mis pezones duros.

Nos fuimos acomodando de lado y mi capullo buscó la entrada de ano sin prisas, él me detuvo, me dijo que sin condón no y me indicó donde estaban. Volví y el se dedicó a colocarlo en mi pija con su boca. No aguantaba mas y regresé con mi pija a buscar su entrada, poco a poco fué coronando su ano hasta que encontró el camino de entrada, mi polla iba avanzando hasta dentro y él con sus golpes hacía atras facilitaba su entrada hasta los huevos, lo tenía extrecho pero era maravilloso como su culo me chupaba mi polla erecta.

Mientras lo follaba le pelliscaba los pezones hasta que chillaba de dolor y placer, él se la tocaba y gemía.

:- Sigue no pares me estás reventando de gusto "que gorda la tienes"

:- Toma, tomala toda, la sientes? la tenés toda adentro, no queda nada afuera.

:- Si sigue así, como me gusta sentir tu pija gorda adentro, metela y sacala. Eso, empuja mas...
Estuvimos un rato así gozando como locos, le encantaba sentir mi verga gorda toda adentro y empujar hacia atrás gimiendo... 

:- Me voy a correr, quiero hacerlo de nuevo en tu boca. Tomala chupala toda que me corrooooooooooooooooooooo.

:- Agggggggggggggggg, que ricooooooooooo
Mientras el disfrutaba y lamía con su lengua mi semen caliente, busqué su pija y lo hice acabar en mi mano, parecía que no terminaba mas de salir su semen espeso y comenzó a escurrirse de mi mano, asi que decidí subir mi mano para probarlo. Era tanto que mi lengua no podía con todo y él colocó su boca junto a la mía y juntos terminamos de saborearlo.  

Nos quedamos pegados en la misma posición unidos por el sexo y por nuestros cuerpos por un buen rato.

Enviado por "Wilson 37" de Montevideo.

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